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Aparecer: un acto de liderazgo cotidiano

(Artículo publicado originalmente en LinkedIn)
A veces los cambios profesionales no empiezan con grandes decisiones estratégicas, sino con un gesto casi invisible: la elección de dejar de esperar y aparecer.
En el trabajo solemos movernos entre urgencias, expectativas y silencios que se han convertido en espacios de sobra conocidos. En ellos, poco a poco nos podemos acostumbrar a dejar que otros decidan, nombren lo que vemos o lleven la iniciativa. No lo hacemos por incapacidad, sino por una mezcla de prudencia, cansancio y por la vaga esperanza de que el movimiento que hace falta vendrá en algún momento.
¿Cuánto tiempo llevas esperando? ¿Cuánto tiempo llevas esperando a tener más claridad, a que sea el momento perfecto, a que alguien valide lo que tú ya intuyes, a que otro se atreva antes?
Este hábito de aplazar y ceder el espacio puede disfrazarse de respeto o de estrategia. Pero si miras con cuidado suele haber algo más: la tendencia a no exponerte del todo, a protegerte de la posibilidad de fallar. En el fondo es una forma sutil de dependencia: confiar en que “la persona adecuada” resolverá algo.
Y entonces llega la realidad con todo su peso. Hay un instante en el que te das cuenta de que el movimiento que esperas no va a venir de fuera. Nadie va a pronunciar esa frase, plantear esa decisión o abrir esa conversación si no lo haces tú.
Este giro rara vez es cómodo. Se siente el cuerpo tembloroso y revuelto. El vértigo de no controlarlo que sucede hace que parezca que lo que hacemos está “mal”. Pero basta cruzar ese umbral para que algo se reorganice. Aparece un alivio discreto y suave. Sientes como si, al fin, hubieras actuado desde un lugar más verdadero.
Y entonces confirmas algo esencial: puedo ocupar mi lugar. Puedo asumir la responsabilidad sin pedir permiso. Puedo ser quien inicia, quien clarifica, quien sostiene una conversación difícil, quien corrige una deriva que todos veían y nadie nombraba. Para generar los cambios que necesitamos a veces basta con aceptar la responsabilidad de estar en nuestro sitio.